El nombramiento de algunos personajes y personajillos en este mandato muestran que el favoritismo y los intereses particulares están por encima de los del Estado y la nación.
Estimado(a) lector(a),
Iván Duque Márquez llega al ecuador de su mandato presidencial y ya pocas esperanzas quedan de un cambio de actitud gubernamental pese a las insistentes y a veces melosas palabras del jefe del Estado convocando a la unión nacional, a la necesidad de aunar esfuerzos para lograr los objetivos máximos del Estado y la nación, más ahora que convivimos con una pandemia que sacude las estructuras de todo el mundo. Difícil cambio de actitud porque luego de 23 meses largos, este gobierno se ha caracterizado por la soberbia y el nepotismo en la gestión administrativa, por el silencio indiferente (¿cómplice?) ante el exterminio de líderes sociales y defensores de derechos humanos, por lo general hombres y mujeres humildes, de recónditas regiones donde el Estado hace presencia más para agredir que para proteger a las comunidades, incluidas las de desmovilizados del Acuerdo de Paz con las FARC, poblaciones que sufren desde hace décadas la violencia de toda naturaleza. Silencio indolente del presidente Duque ante los atropellos y crímenes cometidos contra una población por quienes están instituidos para protegerla: la fuerza pública que, según se destapa cada día, ha abusado y violentado de manera vil la niñez indígena ante la mirada complaciente de sus superiores castrenses y políticos.
Hoy, presentaré, paciente lector(a), un pequeño muestrario de casos de soberbia y nepotismo del gobierno Duque, pero antes, veamos qué significan estos dos vocablos.
Soberbia es el sentimiento de valoración de uno mismo por encima de los demás o en otras palabras, el sentimiento de superioridad frente a los otros que provoca un trato distante o despreciativo hacia estos. El soberbio se caracteriza porque no admite que ha hecho algo mal, siempre cree tener la razón, no suele pedir perdón y solo habla de sus logros.
Nepotismo: Trato de favor hacia familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero hecho de serlo, sin tener en cuenta sus méritos. Sinónimo de favoritismo.
La soberbia y nepotismo del presidente Duque y su gobierno se manifiestan en los diversos actos de la política gubernamental pero donde quedó como sello indeleble fue en el nombramiento en importantes cargos administrativos y diplomáticos de personas que lo más importante que tenían en sus respectivos CV para merecerlo era ser candidato no electo del Centro Democrático (C.D.), o hijo o pariente de un uribista 1A, o ser amigo del presidente desde las aulas de la Sergio Arboleda. No han valido críticas y protestas de organizaciones sociales, observadores y partidos políticos sobre la inconveniencia o lo contraproducente de ciertas nominaciones, que más dolores de cabeza que beneficios le aportan al país, para que el gobierno se mantuviera en sus trece y a ellos en la nómina oficial a sabiendas de esos justificados reclamos. Oídos sordos y silencios que denotan soberbia o desdén, favoritismo y pago de favores que apuntan a manifiesto nepotismo. En unos y otros casos la conclusión es la misma: los intereses personales o de partido por encima de los del Estado y de los ciudadanos, la mayoría de los cuales lo ungieron máximo rector de los destinos de Colombia.
Larga, muy larga es la lista de nombramientos cuyo único objetivo parece fue lo dicho antes. Aquí solo unos botones de la colección de corbatas o lagartos como se les conocía antaño a los recomendados políticos:
1. Nombramientos en puestos administrativos:
– Claudia Ortiz, directora de la Agencia de Desarrollo Rural. Esta señora presentó certificaciones dudosas para probar que reunía los requisitos exigidos para el cargo. Al poco tiempo de su nombramiento la Procuraduría la suspendió por tres meses por manifiesta participación en la campaña electoral regional y local de octubre del año pasado. Esta funcionaria sale de la ADR y será nombrada Asesora del Minagricultura, pero, ¡otra vez!, su CV presenta inconsistencias fraudulentas (¡!)
– Jorge Rodrigo Tovar Rodríguez, hijo del comandante paramilitar Jorge Tovar, alias Jorge 40, nombrado coordinador de la Unidad de Derechos Humanos de Mininterior sin importar el rechazo de las víctimas de su padre que tendrán que ver con él los asuntos relacionados con su cargo.
– Juan Pablo Bieri, nombrado gerente de RTVC Sistema de Medios Públicos, cuyo sectarismo fue evidente censurando Los puros criollos en Señal Colombia porque su conductor y director criticó el proyecto de ley presentado al Congreso por la ministra de las TIC en una emisión de La Pulla de El Espectador. La Mintic lo mantuvo en el cargo hasta que la presión externa lo hizo renunciar; sin embargo, para que no quedará duda quién es el que manda, el gobierno, no el pueblo, meses después se lo contrató como consejero presidencial con un elevado estipendio.
– Víctor Manuel Muñoz Rodríguez, tenía un cargo de Asesor en la presidencia pero renunció ante las fuertes críticas de ser el director de una de las “bodegas” del Centro Democrático desde donde se difundía propaganda negra en contra de políticos y personalidades opositoras al gobierno Duque. Mas la arrogancia o soberbia gubernamental tendría que imponerse sin parar mientes en esas críticas: Muñoz Rodríguez se le premió con un oneroso contrato como Consejero Presidencial en Asuntos Económicos y Transformación Digital, cargo de mayor rango que el anterior y, claro, con un gran estipendio.
– Carolina Náder Dangond, nombrada directora de acompañamiento familiar en el Departamento de Prosperidad Social. Náder es esposa de Daniel García Arizabaleta, involucrado en el caso Odebrecht.
– Mario Javier Pacheco García, recalcitrante crítico del Centro de Memoria Histórica: «…el CINEP, del padre de Roux y en el Centro de Memoria Histórica, que están en manos de historiadores y sociólogos mamertos, cuyo interés es presentar al Estado y las fuerzas armadas como los mayores depredadores y culpables del conflicto», el Presidente pretendía nombrarlo Director del Centro de Memoria Histórica, pero por la presión ciudadana, su nombramiento se cayó. Fue designado en el Consulado en Panamá pese a no contar con ningún tipo de experiencia en el servicio exterior. Y la arrogancia se enseñoreó con este vital centro para la paz y la reconciliación. Luego se pretendió nombrar como su director al politólogo Vicente Torrijos Rivera, quien niega el conflicto armado en Colombia, declinó ante la crítica nacional y el gobierno nombró a otro negacionista del conflicto armado, el historiador Rubén Darío Acevedo Carmona. Consecuencia de este nombramiento organizaciones políticas como la UP y ONG como Minga, retiraron sus archivos respectivos que habían depositado en este Centro de Memoria por considerar que no había garantías para mantenerlos ahí.
– Clara Elena Parra Beltrán, esposa del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, fue nombrada Alta Consejera Presidencial para el Sector Privado y la Competitividad.
– Andrés José Rugeles Pineda, es otro caso que muestra que el servicio exterior para el actual gobierno sirve para pagar favores políticos o como escampadero de aquellos funcionarios cuestionados y que no han dado la talla en otros puestos. Rugeles, reconocido aliado de la Vicepresidenta Martha Lucía Ramírez, inició como Secretario de la Transparencia de la Presidencia, pronto se vio envuelto en el ilegal allanamiento al despacho del Alcalde de Santa Marta Rafael Martínez. Como alcalde encargado, aliado con el Ministerio del Interior, evadieron la norma que exigía nombrar a un candidato de la terna enviada por Fuerza Ciudadana. Sin importarle el mandato ciudadano de los samarios, apartó del cargo a 8 secretarios de despacho e instaló en dichos cargos a los aliados políticos que hasta la fecha habían sido derrotados en las urnas. Además, tomó decisiones estructurales alrededor del operador de servicios públicos, la declaratoria de calamidad pública, entre otros, dejando ver que su condición en el cargo no iba a ser temporal como lo exige la ley. Como se retiró la detención domiciliaria preventiva del Alcalde Rafael Martínez, para bajar la marea, Rugeles tuvo que salir de la Alcaldía y de inmediato fue nombrado Embajador alterno de Colombia en la Misión Permanente ante la Organización de Naciones Unidas ONU Nueva York
–Alfonso Campo Martínez, nombrado contra viento y marea en la dirección de la Unidad Nacional de Protección pese a la oposición de varios sectores y organizaciones como las ONG/DH. En este organismo, fundamental para la consolidación del proceso de paz debe prestar protección a dirigentes políticos, líderes sociales, defensores de DH y, sobre todo, a los desmovilizados de las FARC, sin embargo, es pública su animadversión en contra de esta última.
2. Nombramientos en el Cuerpo diplomático. Desde los primeros días de gobierno las decisiones del Presidente han sido poco afortunadas, empezando por los nombramientos que hizo tanto en la Cancillería como en varias embajadas y consulados clave, demostrado ineptitud o displicencia para consolidar una política exterior acorde con las necesidades del país.
– Francisco Santos, nombrado embajador en Washington. Poco duró la diplomacia de este locuaz e imprudente ex vicepresidente para mostrar su poca sintonía con su jefe inmediato el Ministro de Relaciones Exteriores, del cual despotricó, lo mismo que de la Secretaría de Estado del país donde estaba acreditado. Pese a ese y otros pasos en falso y cuando todos creían que el presidente Duque lo removería, lo ratificó. Razones más poderosas que las de Estado inclinaron la balanza.
– Juan Camilo Valencia, hijo de Fabio Valencia Cossio, exministro de Álvaro Uribe Vélez, y hermano del Senador del C.D., Santiago Valencia, fue nombrado Embajador en Indonesia.
– Felipe García Echeverri, exmagistrado del Consejo Electoral por el C.D., nombrado jefe de misiones diplomáticas de la embajada en Bélgica y la Misión de Colombia ante la Unión Europea.
– Ana Milena Muñoz de Gaviria (esposa del expresidente César Gaviria), embajadora en Egipto. La señora Muñoz manifestó que siempre ha tenido interés por la cultura y civilización egipcia. Breve: su interés personal está por encima de los del Estado colombiano.
– Pedro Agustín Valencia Laserna (hermano de la senadora Paloma Valencia), cónsul en Miami.
– Nohora Tovar, fue candidata del C.D. al Senado y se quemó. El Gobierno le dio la Embajada en República Dominicana. Renunció para ser candidata a la Gobernación del Meta, se volvió a quemar.
– Gloria Isabel Ramírez, asesora de la campaña del presidente Iván Duque. Fue designada Embajadora de Italia y ya conocemos cómo le ha ido al país con este nombramiento. Esta embajadora vetó a varios escritores colombianos, Santiago Gamboa entre ellos, que no se alinean con el Gobierno.
– Sofía Gaviria, embajadora en Suiza. Una de las lideresas del NO en la campaña del Plebiscito. De las más férreas opositoras al Acuerdo de Paz. En Berna está depositada una copia del Acuerdo de Paz Gobierno –FARC-EP.
– Lucía María Amalia Salgado, Cónsul de Houston, según la página web del Consulado, porque el decreto dice que fue nombrada Consejera de Relaciones Exteriores. Sin experiencia en el servicio exterior, fue Asesora de la Unidad de Trabajo Legislativo del Representante Juan David Vélez, del C.D. Tiene 33 años y no más de 12 años de experiencia laboral, cuando en promedio los Consejeros de Carrera llegan a ese rango con un promedio de edad de 37-40 años y luego de 16 años mínimos de experiencia en el Ministerio.
– Sthefanie Schutt Chacón, designada Segundo Secretario en el Consulado en Orlando; sin experiencia en el servicio exterior, pero sí cumple con el requisito de haber trabajado para el C.D. como Asesora de la UTL del Senador José Obdulio Gaviria. Recordemos en este caso en particular que, para ser Segundo Secretario, se necesita llevar en la carrera 8 años, incluyendo el año del curso de capacitación; la joven Schutt tenía 26 años al ser nombrada y no más de 3 años de experiencia profesional.
– Luis Oswaldo Parada. Fue candidato al Senado por el C.D. Se quemó. Hoy es Cónsul en Ciudad de México.
– Lezsli Kálli, nombrada Tercera Secretaria en la Misión Permanente ante la Organización de Naciones Unidas con sede en Ginebra, Suiza. La señorita Kálli apenas cuenta con una tecnología en Diseño Gráfico pero fue candidata al Senado por el C.D. En 2018, en un medio de comunicación aseguró que: “la única forma de acabar con Maduro es pegándole un tiro y desapareciéndolo”. Es un contrasentido nombrar a alguien que aboga por asesinatos en la sede de los principales órganos de derechos humanos del mundo. La Asociación Diplomática y Consular de Colombia advirtió que ella no cumplía con los requisitos para ocupar ese cargo ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), el cual debería ser de alguien de carrera.
-Claudia Bustamante, nombrada Cónsul en Orlando, Estados Unidos. La señora Bustamante, fue candidata al Senado por el C.D. y no salió elegida. En su CV reporta que cursó en 1999 estudios de Derecho pero NO se graduó, es decir no cuenta siquiera con título de pregrado. Es evidente que este tipo de nombramientos no cumple con los requerimientos descritos en el Decreto 274 de 2000, sobre el Servicio Exterior, que en el artículo 61, establece los requisitos para la provisionalidad e estos cargos, son entre otros: “[…] b. Poseer título universitario oficialmente reconocido, expedido por establecimiento de Educación Superior […]”. Parece ser, que su nombramiento obedece a que Claudia Bustamante es acérrima defensora del “Uribismo” en redes sociales, demostrándose una vez, que para llegar a ocupar un cargo diplomático y consular, para nada importa en este gobierno la formación profesional.
– Antonio Burgos Martínez. Embajador Extraordinario y Plenipotenciario en la Embajada de Colombia ante Panamá. Es médico de profesión, sin ningún tipo de experiencia en cargos relacionados a las relaciones exteriores del país, llega a ostentar el cargo que requiere 25 años de Servicio en la Carrera Diplomática y Consular. Su único mérito para el puesto: esposo de la Directora del C.D. en el departamento de Córdoba, María Teresa Haddad.
– Daniel Alberto Cabrales Castillo, ex senador del C.D., embajador de Colombia en República Dominicana. La Corte Suprema de Justiciaabrió investigación en su contra su calidad de senador, porque habría recibido, según el abogado Leonardo Pinilla, 90 millones de pesos para su campaña política; recursos al parecer provenían de los desembolsos realizados por la Gobernación de Córdoba para el manejo de pacientes con hemofilia.
–Jaime Alberto Mejía Alvarán. Uno de los casos más evidentes de favoritismo partidista, “mermelada diplomática”. Nombrado Consejero de Relaciones Exteriores en la Embajada de Colombia ante el Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte, señala que “el presente decreto rige a partir de la fecha de su expedición”; no obstante el 13 de septiembre era aún el presidente del Concejo de Medellín y no fue sino hasta el día diecisiete (17) de Septiembre de 2019, que presentó su renuncia ante el Concejo de Medellín; es decir, que entre el doce (12) y diecisiete (17) de Septiembre -6 días-, ocupó de forma simultanea dos cargos públicos.
– Ximena Durán Sanín, nombrada ministra plenipotenciaria en el Consulado colombiano de Londres, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. El Consejo de Estado dejó en firme la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que declaró nulo su nombramiento de por estar plagado de irregularidades.
– Emmanuel Arango. En 2015 fue candidato del C.D. para la Alcaldía de Ibagué, se quemó. Fue codirector del Partido en el Tolima, en 2018 candidato al Senado por el C.D. Fracasó en este segundo intento. Por su uribismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores lo nombró Director Técnico Grado 22 de la Dirección Administrativa y Financiera adscrita a la Secretaría General de la Cancillería. Ahora bien, aunque Arango cumple con el requisito de Carrera Profesional, es abogado, no tiene ningún tipo de experiencia en el sector de Relaciones Exteriores. Su única experiencia ha sido como Contratista del Municipio de Flandes. El Canciller, como consolación, le entrega a su amigo personal la entidad que maneja el presupuesto general de toda la Cancillería y de las Embajadas en perjuicio de Luis Armando López Benítez, quién desde abril de 2017 manejaba esta dependencia dentro de la Cancillería.
Resultan insuficientes las justificaciones del primer Ministro de Relaciones Exteriores de Duque en cuanto que son nominaciones en provisionalidad y el 30% de los embajadores son de carrera, pues ello demuestra el poco interés del gobierno nacional para que el servicio exterior del Estado tenga continuidad y eficiencia, algo que solo se logra con personal idóneo y de carrera, preparados para este servicio especial, y porque con el 70% de embajadores ajenos al cuerpo diplomático del Estado da la impresión de obedecer a razones muy distintas que de las necesidades del servicio exterior. ¿Pago de favores?
Seguro que algún lector(a) dirá que esta es una vieja costumbre gubernamental y no exclusiva del actual. Sí, es cierto que todos los mandatarios han acudido a este trato de favores, pero no por ello debemos conformarnos con “el mal de muchos, consuelo de tontos” porque: i) ese conformismo es lo que nos tiene como estamos, ii) el presidente Duque prometió en campaña combatir la corrupción y ser austero y no ha cumplido y esos salarios lo pagamos todos los colombianos; iii) no son pocos los problemas e inconvenientes surgidos tanto en la administración nacional como en el servicio exterior, como el conocido impasse del embajador Santos en Washington denigrando del mismo Estado anfitrión y de su jefe inmediato, insinuando una intervención militar en Venezuela, y los más recientes, en plena pandemia, de maltrato de la cónsul en Argentina a una estudiante que demandaba regresar al país[1], del cónsul en México que coaccionó a otro estudiante para que no dijera que regresaba al país en vuelo humanitario luego de ganar una tutela para ser incluido en este. Y, el más grave pero sin eco en el país, la acusación de acoso sexual contra el cónsul en Islas Canarias (España). Este personajillo es el padre del representante a la Cámara por los colombianos residentes en el exterior y miembro del C.D., y iv) todas estos nombramientos se hacen en detrimento de los funcionarios de carrera que se han preparado para representar al Estado colombiano en el exterior con conocimientos propios de esa función.
Apreciado(a) lector(a), no queda duda de que en esas condiciones no son creíbles ni posibles los frecuentes llamados del presidente Duque a la unión, a sacar entre todos adelante nuestro país porque sus actos contradicen sus inocuas palabras.
Tolimeo
Julio de 2020
Fuentes:
- Antonio Sanguino, La Mermelada Diplomática en el Gobierno Duque Debate Comisión Segunda del Senado de la República, debate de control político, Abril 2018.
- Eltiempo.com (varias ediciones)
- Lavanguardia.com (10/02/2020)
- LaFM (20.08.2019)
[1] Esta funcionaria no fue nombrada por este gobierno pero no era de carrera y estaba provisional.