Para variar un poco he aquí algunos absurdos nacionales cuyos protagonistas fueron o son la clase dirigente y los gobernantes.

Amable lector(a),
El nuestro es un país donde lo que parece absurdo no lo es; donde la realidad superando la ficción dio origen al realismo mágico de Gabo; donde el sentido común es el menos común de los sentidos; donde la miseria y la tragedia sustentan la felicidad -¿acaso no predicamos ser el segundo país más feliz del mundo sin saber cuál es el primero?-; donde algunas acciones y situaciones ridículas, surrealistas, o desatinadas, más propias del Extraño mundo de subuso graficadasporel genial Irving Phillips, la mayoría de las veces no pasan de ser eso, una extravagancia, una simple sorpresa, un momento de hilaridad o de locura, que al poco tiempo de extraordinaria pasa a ser normal y corriente, por lo general sin consecuencias para quien o quienes la(s) provoca(n), no así para terceros. Estas incongruencias o absurdos no son exclusividad de nuestro país aunque sí frecuentes y su autoría o protagonista no es sólo la gente del común, de los de a pie, formales e informales que poblamos ciudades, pueblos y veredas de la geografía nacional sino también personajes de nuestra dirigencia pública y privada.
La lista de situaciones y creaciones humanas donde la lógica o el sentido común pareciera inexistente es larguísima: algunos botones: en la construcción de la carretera Cajamarca – Calarcá después de terminar un viaducto los ingenieros y arquitectos se dieron cuenta que uno de sus extremos no se podía unir a la montaña porque ésta presentaba graves fallas geológicas; el puente Hisguara en Santander antes de ser entregado por el constructor a Invías se encogió y este puente acordeón sirvió para memes, caricaturas y chistes sobre esta extraordinaria obra de ingeniería; y el reciente oso del Independiente Santa Fe derrotado por River Plate que no tenía arquero ni suplentes por causa del Covid y así, muchos.
Hoy comparto con ustedes cuatro episodios de la picaresca nacional que nos muestran cómo las luces se extravían y el resultado es lo más parecido a un túnel sin salida fruto de la improvisación, la dejadez, la indelicadeza, la soberbia, la indolencia o, lo que es peor, a la combinación del fanatismo y la torpeza de nuestra dirigencia política y gobernantes.
- La paz y la violencia
Hasta ahora no encuentro respuesta razonable a la pregunta que con frecuencia me hacen amigos extranjeros sobre cuál la razón para que nuestra nación haya preferido la guerra fratricida a la paz. El 2 de octubre de 2016, día del Referéndum por la Paz, lo pasé con un politólogo francés que no podía creer el resultado final. ¿Usted, amable lector(a) ha encontrado una explicación válida a esta bofetada a la inteligencia y a la vida misma? Lo peor no fue la derrota del Sí, sino que el No tampoco fue mayoritario porque la abstención fue superior a los votantes: El No ganó con el 18,42% y el Sí perdió con 18,26% del total del censo electoral de la época. Cómo explicar tamaña estupidez que hoy, casi cinco años después y pese a la refrendación del Congreso de la República y el visto bueno de la Corte Constitucional, nos tiene sumidos en una sin salida mientras el país se desangra.
- La destitución del alcalde por trabajar según su programa de gobierno
Sin presunción alguna en mi recorrido por algunos países, desarrollados unos, subdesarrollados otros, y ciudades, grandes y pequeñas, en ninguna parte supe de la destitución de un gobernante, nacional, regional o local, elegido por voto popular por bajar el precio de un servicio público en beneficio de los más necesitados, o por crear una empresa pública para prestar un servicio público a la comunidad. Aquí se destituyó un alcalde de Bogotá, D.C. porque le bajó la tarifa al servicio de Transmilenio en horas valle y creó una empresa pública para prestar el servicio de recolección de basura en competencia con cuatro empresas privadas. Destitución hecha por el Procurador General de la Nación (PGN), una autoridad administrativa no electa. Entuerto corregido por una Corte internacional. Sin embargo, la semana pasada la corrección exigida por el fallo internacional se pretende subsanar con otro exabrupto jurídico: otorgándole facultad jurisdiccional a misma PGN, para que siga, como se está volviendo costumbre, investigando y sancionando a senadores y representantes de la oposición.
- Protección del medio ambiente con glifosato y fracking
El actual mandatario de este país de ensoñación y locura, en su campaña electoral, el día de su posesión y en intervenciones posteriores manifestó su indeclinable compromiso en la defensa del medio ambiente, respaldando instrumentos y compromisos internacionales del Estado como el Protocolo de París y el Acuerdo de Escazú, peroel presidente Duque en la práctica contraría sus compromisos dejando nuestro país, una vez más, en manos del capitalismo salvaje cuya regla máxima es la explotación y consumo desbordados. En efecto, su política energética de explotación de combustibles fósiles, el petróleo, mediante el mecanismo de fracturación hidráulica o fracking que, según evidencias en otras latitudes, produce graves daños al medio ambiente por el uso del agua en detrimento de las poblaciones adyacentes que lo necesitan para su consumo y equilibrio ambiental es prueba de ello. Es como estimular la pesca permitiendo hacerla con barbasco o explosivos. ¿Hay o no hay tremenda incongruencia entre el discurso y la práctica del gobierno en este campo de la vida nacional?
Igual sucede con la obstinada política de combatir la producción y tráfico de estupefacientes -la cocaína-, mediante la aspersión con glifosato de los cultivos de coca. Esta porfía gubernamental -el ministro de salud en su calidad viceministro del ramo en el gobierno de Santos objetó este procedimiento el riesgo real, no hipotético, para la salud humana, animal y vegetal- será pronto una realidad, dejando de lado el criterio de la Corte Constitucional de no aplicarse con base en el principio de precaución, condicionando su uso y productos a la presentación previa de parte del Ejecutivo de evidencia objetiva de no existir ninguno de los riesgos anotados. Al día de hoy no se ha presentado ante la máxima autoridad constitucional.
Y el Acuerdo de Escazú se convirtió en otro sinsentido nacional. Acuerdo suscrito por nuestro Estado está pendiente de ratificación a través de una ley de la república. El proyecto de ley para su ratificación fue presentado por el Ejecutivo con llamado de urgencia del presidente pero, vaya paradoja, según denuncias serias en el Congreso, los ministros encargados de velar objetivo no hicieron la tarea y dicho proyecto fue archivado por falta de debate. El presidente faltó a su palabra y quedó en deuda con la nación.
- La paz vs fútbol : Una copa América que no fue, o sí, en Brasil
Es indiscutible, el futbol es y seguirá siendo el más popular de los deportes, despierta pasiones y fanatismos peligrosos, como nos lo ha enseñado su historia. Reconozco mi afición por este deporte que practiqué en infancia, adolescencia y juventud y sigue siendo uno de mis pasatiempos favoritos en la tv. Es bien conocido que el fanatismo futbolero ha provocado manifestaciones salidas de toda lógica como el centenar de muertos que dejó la celebración del histórico triunfo 5 a 0 de nuestra selección sobre la de Argentina en Buenos Aires (1993). Ahora conocemos del presidente Duque su afición y dominio del cuero y cómo se empeñó en la realización de la Copa América de Futbol en nuestro país junto con Argentina en junio de este año. Encargó para este objetivo a su amigo y ministro de Deportes quien lo logró. Sin embargo, la pandemia del coronavirus, primero, y el estallido social nacional producido por las causas hartas conocidas después, aconsejaban no insistir en realizar el evento balompédico en nuestro territorio; pero no, la Copa América se convirtió en obsesión, no sabemos si para demostrar al mundo cómo el gobierno nacional controla de manera responsable y oportuna la crisis sanitaria (vacunación), o para probar que aquí vivimos bien, gozando del mejor clima político, económico y social, olvidando que el sol no se puede tapar con las manos: dos partidos de la Copa Libertadores en Barranquilla en medio de la protesta social y los gases lacrimógenos de la policía contra los manifestantes en los alrededores del Romelio Martínez, convencieron a la Conmebol (máxima autoridad del futbol suramericano) que nuestro país no podía ser la sede de la Copa. Quién dijo miedo, el gobierno nacional por intermedio de la Federación Colombiana de Fútbol solicitó el aplazamiento del torneo para noviembre-diciembre, con público en los estadios. Aunque la Conmebol dijo No y la copa se fue para Brasil, lo cierto es que la testarudez del gobierno chocó contra una dura realidad: Estamos en el tercer pico de la pandemia, con la mortalidad más elevada desde que comenzó; y la situación económica y social sin solución a la vista por el autismo y la soberbia gubernamental.
Hasta pronto,
Tolimeo
Junio de 2021
Post scriptum: Esta humilde tribuna se une a regocijo y celebración por la tercera estrella obtenida por el Deportes Tolima en el campeonato nacional de fútbol, un bello regalo de San Juan. Qué bueno sería que la cuarta se obtuviera con el concurso de jugadores nacidos en la tierra firme.
Comparto plenamente su epístola última. Plena de realidad. Qué país el que nos tocó. Hay que cambiarlo. Mis respetos querido amigo.
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